Activistas de derechos humanos en Tarija se han movilizado nuevamente en protesta contra la toma de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos en La Paz por parte del gobierno y sus organizaciones, según informó Teresa Rojas Tito, secretaria jurídica de la Asamblea de Derechos Humanos de Tarija.

Teresa Rojas explicó que han estado en vigilia durante 33 días desde que la casa de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos fue tomada en La Paz. También expresó su preocupación por Amparo Carvajal, una compañera de 84 años y fundadora de los derechos humanos en Bolivia, quien ha dedicado 47 años de su vida a la defensa de estos derechos y actualmente se encuentra postrada en las puertas de la Asamblea para recuperar las oficinas en el departamento de La Paz.
Rojas manifestó su consternación por un incidente ocurrido el día anterior, cuando un grupo de ocho mujeres salió a protestar en la Plaza Murillo y fue atropellado y maltratado por policías. Considera que esta falta de humanidad por parte del gobierno es inaceptable y duele a los defensores de derechos.

El objetivo de estas acciones, según Rojas, es silenciar la voz de los defensores de derechos humanos. Señala que son ellos quienes cuestionan las malas actitudes de las autoridades, tanto los policías como los funcionarios públicos. Su labor consiste en ser la voz de aquellos que no pueden expresarse, especialmente las personas de escasos recursos.
Rojas hizo un llamado a la reflexión a la población tarijeña y boliviana, instándoles a no ser indiferentes y a considerar las consecuencias futuras de no tener a nadie que cuestione las violaciones a los derechos humanos por parte de algún gobierno. Expresó su preocupación por las generaciones más jóvenes y las posibles repercusiones que podrían enfrentar en ausencia de defensores de derechos.