Los bancos en Bolivia enfrentan críticas por devolver ahorros en dólares en moneda nacional, una medida avalada por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) bajo el tipo de cambio oficial.


Esta práctica, según los ahorristas, genera pérdidas significativas, especialmente porque el dólar en el mercado informal tiene un valor mucho mayor.

La escasez de dólares, que afecta al 50% de los usuarios del sistema financiero según el Colegio de Economistas de Tarija, persiste desde principios de 2023, impactando tanto a ciudadanos como a empresarios.
Empresarios de Tarija reportaron dificultades para retirar dólares necesarios para importaciones, siendo obligados a aceptar montos fraccionados o conversiones a bolivianos.
Los ahorristas critican que esta situación, que consideran un «corralito bancario», pone en peligro empleos y proyectos empresariales al limitar la disponibilidad de recursos.
Además, denuncian que el sistema financiero prioriza el lucro mediante inversiones y préstamos, dejando a los clientes sin acceso pleno a sus depósitos.
El presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Fernando Romero, argumentó que la ASFI incumple su deber de proteger a los consumidores financieros, al no garantizar la devolución en la moneda depositada, como estipula la Ley 393 de Servicios Financieros.

Romero señaló que aceptar la conversión a bolivianos implica pérdidas económicas considerables y limita oportunidades de inversión, agravando la situación de los afectados.
Ante este panorama, el diputado José Luis Porcel anunció que investigará el papel de la ASFI y no descartó una interpelación a la institución. Porcel subrayó que la banca debería ajustar las devoluciones al tipo de cambio paralelo, más acorde al valor real del dólar, y recomendó a los ciudadanos guardar sus ahorros fuera del sistema bancario para evitar futuros perjuicios.
