Amparo Carvajal, una activista de 84 años, continúa sin acceso a servicios básicos como agua y saneamiento en la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) en La Paz, que ha sido tomada por un grupo liderado por Edgar Salazar desde el 2 de junio debido a una disputa por la presidencia de la institución.

A pesar de las condiciones precarias, Carvajal ha permanecido en vigilia en la APDHB desde el 11 de julio. Su médico, Víctor López, ha informado que se están tomando medidas para evitar infecciones y proporcionarle alimentos y líquidos de manera restringida. Aunque no se ha realizado un examen médico completo, Carvajal se muestra mentalmente lúcida y decidida a continuar con su lucha.
Por el momento, no se contempla un traslado a un hospital, ya que se está trabajando para garantizar su cuidado en la APDHB hasta que se resuelva la situación.
Fuente: El Deber