En Sucre, Bolivia, un anciano octogenario que pedía limosna en las calles fue descubierto ejerciendo un papel insólito como prestamista. Este hombre ofrecía préstamos de hasta cuatro mil bolivianos a personas necesitadas.

La situación salió a la luz gracias a denuncias telefónicas y las autoridades han iniciado una investigación para determinar quiénes fueron los beneficiarios de estos préstamos y cuántas personas se vieron involucradas en esta actividad financiera callejera. Ante esta situación, el anciano fue trasladado a un hogar público para brindarle un entorno más seguro y cuidado.
Fuente: Los Tiempos