El Asambleísta Departamental de Tarija, Aníbal Rodríguez Arroyo, expresó su preocupación por la aprobación de 20 millones de bolivianos destinados al proyecto del Hospital Oncológico. Rodríguez Arroyo señaló que esta decisión aumenta la deuda del departamento y podría evitarse si se recurriera a la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) del gobierno central.
El Asambleísta manifestó su inquietud por la aprobación de esta ley el viernes pasado, con el respaldo de la bancada del Movimiento al Socialismo (MAS) y algunos aliados. Rodríguez Arroyo criticó el silencio en torno a esta aprobación y señaló que la población no ha sido informada sobre la carga económica que recaerá sobre el departamento.

Rodríguez Arroyo, enfatizó en que se está generando una deuda adicional para el departamento, cuando debería ser responsabilidad del gobierno central financiar proyectos de alcance nacional como el Hospital Oncológico.
El Asambleísta criticó la postura del MAS y sus aliados, señalando que están apoyando esta medida sin tener en cuenta la realidad financiera del departamento. Asimismo, sugirió que esta situación podría estar relacionada con acuerdos políticos para la elección de la nueva directiva.
En relación al proyecto del Hospital Oncológico, Rodríguez Arroyo mencionó que originalmente se había establecido un financiamiento conjunto entre el gobierno departamental y el gobierno central, a través de la UPRE. Sin embargo, debido a la resolución de contrato y la paralización de la obra durante nueve meses, la deuda se ha incrementado en más del 60% del costo inicial.
El Asambleísta enfatizó que se requiere completar los porcentajes acordados inicialmente, pero la falta de aprobación de recursos por parte del gobierno central está generando un mayor endeudamiento para el departamento. Aunque no mencionó a los aliados circunstanciales que apoyan al MAS, destacó que en el futuro se develará quiénes son. El Asambleísta expresó su desacuerdo con el aumento de la deuda y criticó que el gobierno central trate al departamento como su «patio trasero». Concluyó mencionando que se propuso un artículo para evitar esta situación, pero fue negado por el MAS y algunos aliados circunstanciales.