El presidente Luis Arce explicó que la falta de exploración de nuevos pozos gasíferos es la principal causa de la escasez de combustible y la falta de dólares en Bolivia.

Según el mandatario, la producción de gas natural ha disminuido considerablemente, pasando de 21.760 millones de metros cúbicos día (MMmcd) en 2014 a 13.122 MMmcd en 2023, lo que también afecta los ingresos por exportaciones, que bajaron de $us 6.113 millones a $us 2.050 millones en la última década.

Arce señaló que la producción de condensados, de donde se obtiene la gasolina y el diésel, también ha caído de 18,6 millones de barriles anuales en 2014 a 8,6 millones en 2023. A pesar de que el consumo de combustible ha aumentado significativamente, la producción interna ha disminuido, lo que ha incrementado la dependencia de las importaciones de gasolina y diésel. Esta situación genera una mayor demanda de dólares para financiar las importaciones de combustible.
El mandatario indicó que el déficit de dólares también se debe al déficit comercial del sector privado, que en 2023 alcanzó los $us 2.349 millones. Este déficit ha sido cubierto históricamente por las exportaciones del sector público, pero la caída en la producción de hidrocarburos ha hecho que el Estado ya no pueda suplir la demanda de dólares.
Finalmente, Arce culpó a un «boicot económico» del Legislativo por bloquear el desembolso de $us 1.076 millones en créditos externos, lo que también ha agravado la escasez de dólares en el país. El presidente insistió en que la solución radica en la reactivación de la exploración de hidrocarburos y en la adopción de políticas que impulsen la producción nacional.
Vía: El Deber