Javier Milei asumió como presidente de Argentina y en su discurso de inauguración describió la situación económica como dramática, atribuyéndola al kirchnerismo sin mencionar nombres.

En su discurso ante miles de simpatizantes congregados en la Plaza de los dos Congresos, poco después del mediodía, el flamante mandatario habló del inicio de una “nueva era”, pero describió un escenario dramático del estado en que se encuentra el país: “Ningún gobierno ha recibido una herencia peor que nosotros”, dijo y responsabilizó al kirchnerismo saliente, aunque sin hacer nombres propios.
Anunció un ajuste de «shock» de 5 puntos del PBI en el gasto y 10 puntos en la deuda del Banco Central, destacando que no hay alternativa al ajuste. Milei advirtió que las medidas traerán inflación, estancamiento y recesión, pero sostuvo que será el último mal trago y que luego habrá mejoras.
«Aquellos que quieren utilizar la violencia o la extorsión para obstaculizar el cambio, les decimos que se van a encontrar con un presidente de convicciones inamovibles, que utilizará todos los resortes del Estado para avanzar en los cambios que nuestro país necesita»… dijo en su discurso Milei.
Afirmó que no perseguirá a nadie pero no tolerará obstrucciones al cambio, dirigido a posibles resistencias. La inusual decisión de hablar de espaldas a la Asamblea Legislativa generó críticas y se espera claridad sobre las medidas concretas en los próximos días.
Vía: El Clarín