Tras su victoria electoral, el presidente electo de Argentina, Javier Milei, ha mostrado una faceta espiritual poco conocida. Hace tan solo una semana había sido votado por la sociedad para ser el próximo presidente de los argentinos cuando se encontró con el rabino David Pinto Shlita, en el barrio porteño de Once. Luego, recibió la bendición del referente religioso.

Se ha acercado a la comunidad judía, participando en ceremonias y recibiendo la bendición de rabinos. Su vínculo con el rabino David Pinto Shlita y otros líderes religiosos ha generado opiniones mixtas en la comunidad judía.
La comunidad más cercana a Milei es Acilba, el centro de la comunidad judeomarroquí argentina. El libertario asiste allí por lo general para reunirse con el rabino ortodoxo Shimon Axel Wahnish que, según describe el propio Milei, es, Junto a su hermana, su guía espiritual.
Algunos ven con buenos ojos su acercamiento al judaísmo, mientras que otros temen que esto pueda asociarse con decisiones políticas y fomentar ideas antisemitas. La designación de Rodolfo Barra, vinculado al Movimiento Nacionalista Tacuara, también ha generado controversia en la comunidad judía.
Vía: La Nación