
Este fin de semana, los panificadores de Tarija, tanto del sector industrial como artesanal, formaron su primera Federación Departamental, con Dilber Flores Pérez como presidente.

La directiva será oficialmente posesionada el martes, coincidiendo con el Día de San Nicolás, patrono de los panaderos. La creación de esta federación busca fortalecer la organización del gremio y enfrentar los desafíos económicos que afectan al sector.
El jueves, la nueva directiva se reunirá con autoridades gubernamentales, entre ellos viceministros de desarrollo productivo, defensa del consumidor y comercio exterior. La reunión se centrará en las preocupaciones por el aumento del precio de la harina argentina, principal insumo para la producción de pan en Tarija. El gobierno ha solicitado a los panificadores no tomar ninguna medida hasta después del encuentro, donde se discutirá la posibilidad de importar harina con arancel cero.
A pesar del incremento de los costos de la harina y otros insumos, los panificadores no han aumentado oficialmente el precio del pan. Sin embargo, algunos consumidores han notado una disminución en la calidad y tamaño del pan para compensar el impacto de los costos. Flores Pérez destacó que el precio del quintal de harina argentina varía entre 260 y 300 bolivianos, un aumento significativo respecto a precios anteriores.

La nueva Federación también busca soluciones al hecho de que la harina nacional subvencionada no llega a Tarija, obligando a los panificadores a depender de la harina importada de Argentina.