Ante la solicitud de condonación de deudas e intereses por parte de deudores, la banca boliviana ha decidido acatar la normativa de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y centrarse en las opciones de refinanciamiento y reprogramación.

Nelson Villalobos, secretario general de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), enfatizó que la condonación de créditos no es viable, ya que las entidades financieras actúan como intermediarias y deben recuperar los recursos prestados. Además, el sector bancario ha estado en estado de emergencia debido a la presión de los prestatarios, quienes han anunciado marchas en protesta.

Villalobos reconoció que las entidades financieras están al tanto de los problemas que enfrentan muchos ciudadanos, exacerbados por la crisis económica, conflictos sociales y condiciones climáticas adversas. Afirmó que los bancos están dispuestos a encontrar soluciones conjuntas con los prestatarios, reiterando que las herramientas de reprogramación y refinanciamiento han estado disponibles y han aumentado en uso desde la pandemia. Hasta 2021, la cartera reprogramada había crecido considerablemente, pasando de 1.000 millones a 5.500 millones de dólares en un año.
A pesar de las dificultades actuales, se informó que el sistema financiero boliviano se mantiene sólido, con un porcentaje de mora del 3.5%, que está por debajo del promedio regional. Sin embargo, Fernando Romero, presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, advirtió que el aumento de la mora está relacionado con la caída de la producción y otros factores como el contrabando y la informalidad. Aseguró que la reprogramación, aunque necesaria, no es una solución sostenible, ya que puede afectar negativamente el crecimiento económico y la inversión a largo plazo.
La ASFI también ha ampliado los plazos para el manejo de cartera vencida y la iniciación de acciones judiciales, aumentando de 90 a 240 días para la banca. Esta medida busca ofrecer más tiempo a los prestatarios en dificultades antes de que se tomen acciones legales. Con aproximadamente 1.9 millones de prestatarios en el sistema, la banca tiene mecanismos establecidos para abordar la situación de aquellos que enfrentan dificultades, buscando así mitigar el impacto de la crisis económica actual en los ciudadanos bolivianos.
Vía: El Diario