
El Banco Mundial ha aprobado un crédito de $us 118,5 millones para un Programa de Resiliencia Climática del sector vial en Bolivia, beneficiando a 165,000 habitantes de Chimoré e Ivirgarzama en Cochabamba, Guanay en La Paz y Monteagudo en Chuquisaca. Este programa fortalecerá la gestión de riesgo climático y mejorará la resiliencia y seguridad de puentes y tramos carreteros, beneficiando a aproximadamente 9,000 vehículos que transitan estas vías.

El crédito, proporcionado por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), tiene un plazo de vencimiento de 25 años y un periodo de gracia de 14 años. El BIRF, propiedad de 189 países, apoya la misión del Grupo Banco Mundial proporcionando préstamos y servicios de asesoría a países de ingreso mediano y bajo con capacidad crediticia. Bolivia, clasificado en el décimo lugar del Índice de Riesgo Climático Global, ha sufrido daños significativos debido a eventos climáticos extremos, lo que ha motivado este financiamiento.
El proyecto se compone de dos partes principales: desarrollo institucional y generación de capacidades en gestión del riesgo climático en el sector vial, e implementación de subproyectos con enfoque de resiliencia ante desastres climáticos. Los subproyectos incluyen la carretera Chimoré-Ivirgarzama, el puente Guanay y el tramo Molino-Monteagudo, cada uno diseñado para minimizar vulnerabilidades climáticas y mejorar la seguridad vial.

Además, el programa incluye obras y actividades municipales, con al menos la mitad de las inversiones destinadas a prioridades definidas por mujeres de las comunidades, promoviendo su empoderamiento económico, inclusión social y prevención de la violencia de género. Camille Nuamah, representante residente del Banco Mundial en Bolivia, destacó que la experiencia global del Banco en el sector del transporte ayudará a hacer las infraestructuras más seguras y resilientes a fenómenos climáticos, salvaguardando vidas y bienestar.