
En el primer trimestre de 2024, Bolivia ha registrado un cambio en su patrón de importación de hidrocarburos, con un aumento en la importación de gasolina y una disminución en la de diésel en comparación con el mismo período del año anterior.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), entre enero y marzo de 2024 se importaron 319 mil metros cúbicos (Mm3) de diésel, una reducción respecto a los 439 Mm3 importados en 2023. En contraste, la importación de gasolina aumentó ligeramente a 226 Mm3, frente a los 219 Mm3 del año anterior.
El informe del INE señala que la demanda de diésel ha crecido en sectores como la minería, transporte, construcción y agroindustria, lo que provocó un incremento en las importaciones de este combustible en marzo de 2024, alcanzando los 130 Mm3.

A pesar de este aumento mensual, la importación acumulada en el trimestre fue menor en comparación con el mismo período de 2023. Por otro lado, la importación de gasolina también mostró un aumento en marzo, registrando 112 Mm3.
En medio de estos cambios en la importación de combustibles, se han observado filas en varios surtidores de las principales ciudades del país, especialmente para adquirir diésel. La estatal YPFB ha negado la existencia de una probable escasez y ha asegurado un abastecimiento adecuado, indicando que se han despachado 18,5 millones de litros de combustibles a nivel nacional del 1 al 4 de junio, superando el volumen programado.
YPFB también ha reportado que las plantas de almacenaje del país cuentan con volúmenes suficientes para satisfacer la demanda, con 7 millones de litros de diésel en stock y 22 millones de litros en tránsito.
La estatal atribuye las filas a la especulación y la demanda artificial, asegurando que se están emitiendo volúmenes adicionales para garantizar que todos los vehículos puedan abastecerse adecuadamente.
Vía: El Deber
