En un período de 10 años, el Estado boliviano ha invertido aproximadamente mil millones de dólares en la industrialización del litio, pero aún no ha obtenido grandes resultados en términos de exportaciones y ganancias.

Comparativamente, en tan solo dos años, Chile y Argentina destinaron un presupuesto menor de 400 millones de dólares, pero lograron exportaciones significativas de carbonato de litio y ganancias de entre 6 y 8 mil millones de dólares en 2022.
Bolivia ha enfrentado retrasos en la construcción de sus instalaciones de litio y bajo rendimiento en la producción, lo que ha llevado a críticas de especialistas y legisladores sobre la efectividad de la inversión en la industrialización del litio en el país.
Fuente: Los Tiempos