Los incendios forestales que arrasan Bolivia este 2024 ya han consumido más de 6 millones de hectáreas de bosque, una cifra alarmante que equivale a la superficie total del departamento de Pando.

Los datos del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) revelan que el país ha sufrido la mayor catástrofe ambiental registrada, con un total de 9,8 millones de hectáreas afectadas, de las cuales el 61% corresponde a zonas boscosas.

El director del INRA, Eulogio Núñez, señaló que los incendios son el resultado del cambio climático y la crisis ambiental global, que en Bolivia se manifiestan con sequías extremas que propician el avance del fuego. En este contexto, el informe también destacó que el 28% de las áreas quemadas se encuentran en parques nacionales, reservas forestales y tierras protegidas, mientras que otro 28% está en propiedades medianas y empresariales.
Santa Cruz es el departamento más afectado, con más de 6,6 millones de hectáreas devastadas, lo que representa el 68% de la superficie quemada en el país. Le siguen Beni con 2,7 millones de hectáreas, y en menor medida, departamentos como La Paz, Pando y Cochabamba. A pesar de los esfuerzos por controlar el fuego, aún persisten incendios en 43 comunidades de 26 municipios, aunque la cifra ha disminuido comparado con semanas anteriores.
Este año, el impacto de los incendios supera ampliamente los registros de años anteriores, siendo 2024 el peor año en cuanto a pérdidas de bosque. En comparación con el 2019, cuando se quemaron 5,2 millones de hectáreas, la crisis actual refleja un desmedido aumento en la destrucción ambiental, poniendo en riesgo la biodiversidad y el equilibrio ecológico del país.
Vía: El Deber