

La Cámara de Senadores de México vivió una jornada caótica este martes, cuando un grupo de manifestantes logró irrumpir en el edificio durante el debate sobre una controvertida reforma judicial propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador. La manifestación, que exigía la abrogación de las leyes que consideran «incendiarias», escaló rápidamente cuando los protestantes tomaron el salón de sesiones, forzando la suspensión de la reunión y el traslado del debate a una sede alternativa en Xicohténcatl.
La reforma, que propone la elección popular de jueces, magistrados y ministros, ya había sido aprobada en la Cámara de Diputados la semana pasada con el respaldo de Morena y sus aliados. En el Senado, donde se necesitaba una mayoría calificada de dos tercios para los cambios constitucionales, el bloque oficialista se enfrentó a una resistencia intensa por parte de la oposición, que acusaba a Morena de usar tácticas de presión y amenazas para lograr su objetivo.
El caos se intensificó con la aparición del senador panista Miguel Ángel Yunes Márquez, cuyo padre, Miguel Ángel Yunes Linares, se unió al debate en medio de acusaciones de traición y corrupción. El senador Márquez, quien había estado hospitalizado, finalmente votó a favor de la reforma, asegurando su aprobación en medio de un clima de tensión y descontento.

Los manifestantes, que habían estado protestando afuera del Senado, finalmente lograron ingresar al edificio, desplegando una gran bandera de México y gritando consignas en defensa del poder judicial. A pesar de las interrupciones y la represión policial, la reforma fue aprobada en la antigua sede del Senado, marcando un día de confrontación y conflicto en la política mexicana.
Vía: El País (España)