La presión económica sobre la población boliviana se intensifica, con un notable aumento en los precios de los alimentos en los últimos diez días. En mercados como el kilómetro seis de La Guardia, Mutualista y Viejo Abasto, productos como arroz, fideos, carnes y verduras han experimentado incrementos significativos en sus precios.

Ante esta situación, los carniceros han decidido ampliar su huelga indefinida, comenzada el viernes, suspender la venta de carne y exigir garantías para evitar un mayor encarecimiento del kilo de carne.

Los precios de algunos productos han aumentado considerablemente; el kilo de arroz grano de oro de segunda calidad pasó de Bs 6 a Bs 12, y el arroz partido, antes a Bs 2, ahora cuesta entre Bs 6 y Bs 7. Los testimonios de los ciudadanos reflejan la angustia económica; una madre de cuatro hijos, Rocío, describe cómo se ve obligada a hacer largas filas para comprar arroz en una agencia de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), donde una bolsa de 11,5 kilos se convierte en una lucha diaria para acceder a precios más bajos.
El incremento de precios no se limita al arroz; el fideo ha pasado de Bs 9 a Bs 10 por kilo, y el aceite a granel de dos litros, que antes costaba Bs 16, ahora se vende entre Bs 20 y Bs 21. En el Viejo Abasto, la arroba de papa holandesa subió de Bs 35 a Bs 54, y el precio del tomate, que llegó a estar a Bs 10, ahora se vende a Bs 8 por kilo. El economista Luis Fernando Romero Torrejón señala que la inflación acumulada desde enero ha aumentado 70 veces, reflejando un deterioro severo del poder adquisitivo.
En cuanto a la carne, los precios han visto un aumento drástico, con cortes de primera ahora cotizándose entre Bs 45 y Bs 48, comparado con Bs 38 anteriormente. Este incremento ha llevado a los carniceros a un paro de actividades, evidenciando una creciente preocupación por la situación económica y el bienestar de los consumidores en la región.
Vía: El Deber