Tras varias horas de reunión en La Paz, los representantes de la Confederación Nacional de Trabajadores de la Carne de Bolivia (Contracabol) y el Gobierno decidieron dar un cuarto intermedio hasta el jueves para analizar nuevamente la situación del precio de la carne en el país.


La principal demanda de los comercializadores es frenar temporalmente las exportaciones de carne hasta que los precios bajen, especialmente en los mercados de La Paz, donde el kilo gancho se encuentra alrededor de los 35 bolivianos.
El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, explicó que los comercializadores atribuyen el aumento de precios a la exportación de carne, lo que también estaría afectando la calidad del ganado disponible en el mercado interno. En cambio, los ganaderos y empresarios aseguran que hay suficiente carne para abastecer al mercado nacional. Flores anunció que se llevará a cabo una nueva reunión el jueves con exportadores y ganaderos para tratar de resolver las inquietudes de los carniceros.
Santiago Aguilar, ejecutivo de la Confederación de Trabajadores en Carne de Bolivia, advirtió que si no se llega a una solución antes del jueves, se convocará a un paro nacional. Los carniceros habían planteado un paro indefinido desde el lunes como protesta contra los altos precios de la carne, a los que culpan a los ganaderos, mientras que estos últimos rechazan las acusaciones de especulación y alegan el aumento de los costos de producción debido a factores como la escasez de dólares, diésel y la sequía.
En los mercados de La Paz, los precios de la carne se han disparado, alcanzando hasta 70 bolivianos por kilo de carne de primera y 50 bolivianos por los cortes de segunda. Este incremento ha generado preocupación entre los consumidores y comerciantes, lo que ha intensificado las tensiones en torno a la situación del mercado de la carne en Bolivia.
Vía: El Deber

