

La directora del Servicio Departamental de Gestión de Salud, María Esther Valencia Vasco, informó que el centro de reintegración para menores infractores en Tarija ha alcanzado su capacidad máxima de 40 adolescentes.
Esto ha obligado a implementar camas cuchetas para hacer espacio, especialmente ante el aumento de delitos típicos en época de fin de año y carnaval.

El centro ha sido renovado y preparado para garantizar el bienestar y la reintegración de los menores.
Sin embargo, un problema importante es que 16 adolescentes provienen de la región autónoma del Gran Chaco, cuyo gobierno regional no ha asumido su responsabilidad de atenderlos.
Esto vulnera derechos fundamentales, como la cercanía con sus familias y la continuidad de su educación en su lugar de origen.
Se ha solicitado formalmente al gobierno regional del Gran Chaco que asuma esta competencia, pero hasta ahora la respuesta ha sido negativa debido a la falta de presupuesto.
Por ello, se iniciarán acciones legales para garantizar que los menores cumplan sus medidas socioeducativas en su región.

Por otro lado, el centro comenzará a producir y vender panetones, galletas y budines certificados a partir del lunes, para recaudar fondos destinados a los niños de los hogares de acogida.
Estos recursos se usarán en actividades recreativas, equipamiento y bienestar general. La población e instituciones están invitadas a colaborar adquiriendo estos productos.
