Cobija, la capital del departamento de Pando, ha declarado emergencia sanitaria debido a la densa humareda provocada por los incendios forestales en la región. El Índice de Calidad del Aire (ICA) en la ciudad ha alcanzado niveles extremadamente altos, alrededor de 575 microgramos por metro cúbico, indicando una calidad del aire “extremadamente mala”.

La alcaldesa Ana Lucía Reis ha expresado su preocupación por las quemas y los incendios que provienen de países vecinos como Perú y Brasil, así como de otras áreas del departamento.

Los incendios también están afectando a tres parques nacionales en Bolivia. Según el Sistema de Información de Monitoreo de Bosques, se han detectado ocho incendios activos en las áreas protegidas: tres en el Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) San Matías, cuatro en el Parque Nacional Noel Kempff Mercado y uno en la Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi. Hasta el momento, se reporta que 2,9 millones de hectáreas han sido afectadas por los incendios en 20 municipios de los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando.
La Fundación Tierra, especializada en desarrollo rural sostenible, ha estimado que más de 4 millones de hectáreas han sido devastadas por los incendios en el país durante el año, con más de un millón de hectáreas en áreas protegidas. La mala calidad del aire ha llevado a que las autoridades de Santa Cruz y La Paz consideren la suspensión de clases presenciales, optando por la modalidad virtual para proteger la salud de los estudiantes.

Parlamentarios de Comunidad Ciudadana (CC) han solicitado la declaración de desastre nacional para priorizar la atención a los departamentos afectados y han criticado la falta de medidas preventivas por parte del Gobierno. El diputado Alberto Astorga ha hecho un llamado para recibir ayuda internacional y para tomar medidas más efectivas contra los recurrentes incendios forestales que devastan grandes extensiones de tierra cada año.
Vía: Los Tiempos