Luis Lema, asambleísta departamental, se refirió a la situación crítica de YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) y la industria hidrocarburífera en Bolivia. Comparó la producción de gas en Tarija, que ha caído de 40 millones de metros cúbicos diarios en 2014 a 14.59 millones en 2023, lo que representa una disminución del 62%.

Esto ha reducido drásticamente los ingresos por hidrocarburos de la región, pasando de 3,900 millones de bolivianos en 2014 a una proyección de solo 375 millones para 2025, una caída del 91%. Lema señaló que esta crisis está agravada por la falta de control del gobierno sobre sectores como el contrabando, narcotráfico, minería ilegal y vehículos indocumentados, los cuales consumen combustibles subvencionados.
Además, criticó la falta de transparencia del gobierno sobre las reservas y la disponibilidad de divisas para pagar por el suministro de combustible, lo que ha llevado a una crisis energética. El asambleísta sugirió que YPFB debe reducirse significativamente, tanto en gastos operativos como en número de empleados, y que debe ser institucionalizada por meritocracia.

Cuestionó la rentabilidad de YPFB, ya que, a pesar de manejar un presupuesto elevado, no ha mostrado resultados productivos claros ni descubrimientos de nuevos pozos en los últimos años.
