El concejal municipal de Tarija, Ervin Mancilla, manifestó su preocupación por la posible subida en las tarifas de agua potable y alcantarillado anunciada por Cosaalt, la empresa encargada del servicio.


Mancilla criticó la medida, argumentando que en medio de la difícil situación económica que enfrentan los vecinos de la ciudad, cualquier aumento en los precios de productos y servicios resulta injusto.
Además, el concejal cuestionó que Cosaalt, que solo gestiona el servicio sin realizar inversiones significativas en infraestructura, tome esta decisión.
Ante las críticas, el presidente del Consejo de Administración de Cosaalt, Cristian Flores, aclaró que no se está proponiendo un aumento en las tarifas, sino que se está socializando la creación de una nueva categoría de cobro denominada «tarifa solidaria». Según Flores, esta medida tiene como objetivo incentivar el uso racional del agua debido a la disminución de las fuentes hídricas, sin que implique un incremento en los costos.
La propuesta de «tarifa solidaria» beneficiaría a las familias con un consumo menor a 10 metros cúbicos de agua al mes, reduciendo su tarifa mensual de 42 bolivianos a entre 30 y 32 bolivianos.
Flores explicó que la medida, aún sujeta a la revisión y aprobación de la Autoridad de Fiscalización de Agua y Saneamiento (APS), forma parte de un plan quinquenal para mejorar el servicio sin afectar la economía de los usuarios.
A pesar de las aclaraciones de Cosaalt, Mancilla solicitó documentación de otros municipios para comparar la eficiencia del servicio de la empresa y evaluar si el ajuste propuesto es realmente necesario. La discusión continúa mientras se espera la revisión de la medida por parte de la APS.

