
La sesión de la Asamblea Legislativa Departamental celebrada el viernes por la noche terminó abruptamente, dejando la elección de la nueva directiva a medio camino y sin fecha de reinicio. Según el Movimiento al Socialismo (MAS), su plancha, encabezada por Alan Barca, ya ha sido elegida y solo falta la posesión.
La vicepresidenta saliente, Juanita Miranda, criticó a los oponentes por obstaculizar la sesión.

El presidente Alan Barca suspendió la sesión argumentando que no había condiciones adecuadas para continuar, lo que provocó la protesta de sus oponentes, quienes levantaron carteles afirmando «yo no voté». La jefa de bancada de Unidos, Laura Corrales Ríos, cuestionó la suspensión sin permitir la presentación de una plancha alternativa, lo cual consideró antidemocrático.


El MAS afirmó tener la mayoría necesaria con 16 votos y presentó una directiva que incluye a Walter Aguilera como primer vicepresidente y Nicolás Montero como segundo vicepresidente. Sin embargo, sus oponentes negaron esta mayoría y pidieron una verificación nominal de votos, lo que no se permitió. La rápida votación y la negativa de considerar otras propuestas aumentaron la tensión y el conflicto.
La asambleísta Marina Hoyos Ramos sugirió que en realidad hay un empate con 15 votos para cada lado, pero con la ventaja del MAS debido a que el presidente no vota. Oponentes como Francisco Rosas denunciaron que no se respetaron los procedimientos democráticos y acusaron al MAS de intentar imponer una directiva sin el debido proceso. La situación sigue sin resolverse, con acusaciones de parcialidad y demandas de transparencia en la votación.
