Hugo León, ex dirigente de transporte libre, ha expresado su descontento con la reciente normativa de la tarjeta B-SISA (Sistema de identificación con radio frecuencia) en el transporte, que le obliga a pagar 60 bolivianos para actualizar dicha tarjeta a pesar de haber cargado combustible sin problemas anteriormente.
Considera que esta medida es un atropello y critica la supuesta pasividad de Luis Casso, actual ejecutivo de la Federación de transporte libre, sugiriendo que podría estar influenciada por su posición gubernamental.
Por su parte, Casso ha respondido indicando que no todos deben renovar el BSISA, sino solo aquellos cuyas tarjetas o stickers en el parabrisas estén dañados. Además, señaló que se llegó a un acuerdo con la ANH para permitir la carga de combustible, incluso si la tarjeta está dañada, ya que la regularización se llevará a cabo de manera progresiva.