

El sector panificador en Tarija enfrenta una grave crisis debido al aumento de los costos de los insumos, especialmente de la harina y la manteca, lo que ha llevado a que entre el 30% y 40% de las familias panificadoras dejen de producir.
Dilber Flores, ejecutivo de la Federación de Panificadores, indicó que la falta de regulación en los precios de estos productos genera fluctuaciones que dificultan la viabilidad económica del sector.
Además, destacó el incumplimiento de compromisos previos por parte de las autoridades, como la prometida importación de harina a costo cero.
Flores también señaló que los precios de la harina en Tarija son considerablemente más altos que en La Paz, lo que afecta la competitividad de los panificadores en la región. Ante esta situación, la Federación está evaluando una actualización en la hoja de costos para poder ajustar los precios de acuerdo con los nuevos costos de producción. Sin embargo, la falta de acuerdos con las autoridades y la incertidumbre sobre los precios futuros complican la situación.
Por su parte, Silvia Palacios Flores, responsable del Viceministerio de Defensa al Consumidor en Tarija, rechazó cualquier aumento en el precio del pan, argumentando que no hay justificación para ello. Según Palacios, los insumos básicos como la harina y la manteca no han experimentado aumentos desde febrero, y aunque los panificadores han reducido el tamaño del pan, el precio no ha sido modificado. Además, aseguró que continuarán con los controles para evitar incrementos injustificados en el precio del pan.
A pesar de los esfuerzos del Viceministerio, la crisis en el sector sigue siendo un desafío para los panificadores, quienes se ven obligados a ajustar su producción debido a la alta volatilidad de los costos. Los controles sobre los precios y la falta de acuerdos sobre la regulación de los insumos continúan siendo puntos de conflicto entre los panificadores y las autoridades.

