Los lagos y lagunas en Bolivia están enfrentando una crisis preocupante debido al cambio climático, la sequía y la contaminación causada por la actividad humana.
El lago Titicaca ha alcanzado niveles de agua sin precedentes, y se atribuye tanto a la minería ilegal en el departamento peruano de Puno como al cambio climático y la contaminación generada por desechos en los ríos.

La laguna Alalay en Cochabamba está secándose y presenta agua contaminada, mientras que el lago Poopó en Oruro sigue en estado crítico. La deforestación, la ocupación ilegal de tierras y la minería también han contribuido a la degradación de estos cuerpos de agua.
Fuente: El Deber