El Movimiento al Socialismo (MAS) en Tarija vive una profunda crisis interna tras el nombramiento de Andrés Meriles Romero como presidente departamental del partido.

Ramiro Serrano Padilla, dirigente del MAS, afirmó que la mayoría de las organizaciones y bases del partido no reconocen a Meriles, acusándolo de haber sido designado de manera ilegal y sin la consulta adecuada a las provincias y organizaciones sociales.
Según Serrano, la elección fue una imposición que no respeta los estatutos del MAS, lo que podría restar apoyo al gobierno nacional.
Serrano también criticó la falta de transparencia en el proceso y aseguró que Meriles no representa al verdadero MAS en Tarija. Ante esta situación, anunció que se convocará a un ampliado departamental en 15 días para discutir el futuro del partido en la región y tomar decisiones en conjunto con las bases, considerando que la legitimidad del líder debe provenir del respaldo de las organizaciones sociales y no solo de la personería jurídica.
Por otro lado, el diputado nacional Juan José Huanca también se mostró en desacuerdo con la nueva directiva del MAS en Tarija. Huanca cuestionó los vínculos de Meriles con la derecha, mencionando que este hecho ha generado malestar entre los militantes del partido, como se puede observar en las redes sociales y en reuniones internas. Huanca consideró que la designación de Meriles podría afectar la legitimidad y el futuro político del MAS en la región.
Los cuestionamientos hacia la dirección de Meriles reflejan la división interna que atraviesa el MAS en Tarija, donde algunos sectores consideran que el nombramiento podría perjudicar tanto la cohesión orgánica como la imagen política del partido en el departamento.

