El agricultor Juan enfrenta una pérdida de cosecha en Santa Cruz debido a la sequía, reflejando los desafíos climáticos en la producción agrícola boliviana. En contraste, la biotecnología argentina ofrece soluciones como la tecnología HB4 para la sequía, ya implementada en Argentina y otros países vecinos.

Bolivia, sin embargo, está rezagada en la adopción de biotecnología agrícola, lo que ha afectado su productividad en comparación con países como Paraguay, que ha implementado con éxito tecnologías biotecnológicas en la producción de soya y maíz. Esta falta de avance tecnológico ha llevado a Bolivia al quinto lugar en la producción de soya en Sudamérica.
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) de Bolivia presiona por la aprobación y adopción de tecnologías biotecnológicas para mejorar la productividad agrícola y la economía nacional. Sin embargo, se enfrentan a barreras regulatorias y una resistencia ideológica al uso de la biotecnología por parte del gobierno boliviano, a pesar de la falta de evidencia de riesgos para la salud asociados con los productos biotecnológicos.
Vía: Los Tiempos