YPFB ha logrado catalogar al pozo Remanso-X1 (RMS-X1) como descubridor de un nuevo campo petrolero en el área Okinawa, gracias a operaciones recientes con tecnología avanzada en campos maduros y cerrados.

Se estima que este nuevo reservorio generará alrededor de $5.000 millones en gas para Bolivia y ahorrará $1.000 millones en la compra de combustibles. El pozo, ubicado en la Llanura Chaco-Beniana, ha demostrado la presencia de hidrocarburos y recursos estimados en 0,7 trillones de pies cúbicos (TCF) de gas y 52 millones de barriles de líquidos.
Esta incorporación de reservas y aumento de la producción de líquidos contribuirá a reducir la importación de combustibles y fomentará el desarrollo económico en el país. Las operaciones se enmarcan en el Plan de Sustitución de Combustibles y la estrategia de reactivación de campos maduros o cerrados.
Fuente: La Razón