Un gran despliegue de aproximadamente 15.000 agentes de policía se ha implementado en París y sus alrededores para evitar posibles bloqueos que podrían afectar el abastecimiento de alimentos y la operación de infraestructuras clave, como los aeropuertos.

El Ministerio del Interior de Francia tomó esta medida tras amenazas de agricultores de dirigirse hacia la capital para protestar por sus condiciones laborales y demandar una mejor remuneración por sus productos.
Los agricultores franceses han estado presionando al gobierno de Macron para que aborde sus preocupaciones sobre la remuneración por sus productos, la protección contra importaciones baratas y los crecientes costos junto con lo que consideran una regulación excesiva.
El ministro del Interior, Gerald Darmanin, ordenó a las fuerzas de seguridad evitar cualquier bloqueo en el Mercado Internacional de Rungis, que suministra alimentos frescos a París y sus alrededores, así como en los aeropuertos de la capital. Además, se espera que las ocho autopistas que conducen a París queden bloqueadas a partir del mediodía, y se insta a los conductores a anticipar estos bloqueos.
El nuevo primer ministro de Francia, Gabriel Attal, reconoció la difícil situación de los agricultores durante una visita a una granja en la región central de Indre-et-Loire, donde señaló la contradicción entre la demanda de calidad y la presión por precios cada vez más bajos.
Este despliegue de seguridad refleja la tensión entre los agricultores y el gobierno francés, que busca garantizar el abastecimiento de alimentos y la movilidad en medio de las protestas agrícolas.
Vía: Euronews