

El diputado José Luis Porcel Marquina alertó sobre la presencia de entre 500,000 y 700,000 vehículos informales en Bolivia, que operan ilegalmente con combustible de estaciones públicas y privadas, exacerbando la escasez de carburante.
Porcel criticó al gobierno por la falta de control sobre el contrabando y la importación ilegal de vehículos, así como por la gestión deficiente de la aduana y las fuerzas armadas.
Además, destacó la crisis económica agravada por la falta de divisas debido a la disminución de exportaciones de gas, sugiriendo como solución una devaluación de la moneda o la adopción de un tipo de cambio flotante.
