Raúl Torres, presidente del presídium de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), defendió la legitimidad de Lucio Quispe como secretario ejecutivo, quien fue elegido en un congreso marcado por agresiones y desacuerdos.
Otro grupo de la misma organización eligió a Ponciano Quispe como representante, generando una dualidad en la titularidad de la CSUTCB.

La Central Obrera Boliviana (COB) es la única organización con la autoridad para validar la «legalidad» de la dirección. Este conflicto se suma a otras disputas recientes en organizaciones del Pacto de Unidad, un respaldo gubernamental.
La Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa y la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarias de Bolivia (CSCIOB) también han experimentado tensiones en sus elecciones de liderazgo.
Fuente: La Razón