Gisela Miranda, comerciante de la feria “Víbora Negra” en Tarija, relató las pérdidas sufridas tras una fuerte lluvia que inundó el área, afectando a alrededor de 600 comerciantes, de los cuales unos 200 perdieron toda su mercadería.

Miranda describió el impacto del agua, que alcanzó un metro y medio de altura y arrastró casetas y productos, aunque no hubo daños personales. Miranda también desmintió las declaraciones del alcalde, quien responsabilizó a los comerciantes de obstruir las bocas de tormenta.
Según ella, los comerciantes no bloquearon las alcantarillas y han solicitado en varias ocasiones al municipio mejorar la infraestructura y realizar la limpieza necesaria.

