El analista económico Roberto Castillo advirtió sobre la complicada situación económica de Bolivia, agravada por la falta de divisas y la imposibilidad de modificar la paridad del dólar. Castillo sugirió que el gobierno debería abandonar el tipo de cambio fijo y adoptar una «flotación sucia», donde intervendría para estabilizar el dólar cuando suba o baje excesivamente.

Sin embargo, destacó que actualmente el país no tiene las divisas necesarias para hacer este control, lo que deja a Bolivia sin poder sobre la demanda y la oferta del dólar. Según Castillo, liberar el tipo de cambio fijo podría llevar a una devaluación acelerada de la moneda, haciendo que el tipo de cambio oficial se iguale al del mercado paralelo.
Esto afectaría el patrimonio de los ciudadanos, aumentando significativamente el valor de las deudas en bolivianos y generando una huida masiva hacia otras monedas extranjeras más estables, como los soles peruanos, pesos argentinos o reales brasileños. Castillo también señaló que el déficit fiscal del país es insostenible. El gobierno gasta más de lo que ingresa por impuestos, con un déficit que podría superar el 15% del PIB en 2025.
Esto se debe a que Bolivia ha agotado sus reservas internacionales y ahora depende de préstamos para financiar sus gastos corrientes. El analista enfatizó la necesidad de ajustar el gasto público para alinearlo con los ingresos fiscales, eliminando las subvenciones y reduciendo el déficit fiscal para evitar una mayor crisis económica.

