
Un informe reciente de la Defensoría del Pueblo revela que en Bolivia hay 2.150 mujeres encarceladas, de las cuales solo el 35% tiene una sentencia ejecutoriada, mientras que el 65% permanece en detención preventiva. La delegada de la Defensoría en Tarija, Cecilia Bolívar Corrillo, señaló que esta situación es crítica, especialmente para las 148 niñas, niños y adolescentes que viven con sus madres en las cárceles, además de otras mujeres que están en gestación.

El informe también destaca problemas adicionales en el sistema penitenciario, como la deficiente infraestructura, falta de acceso a salud, medicación, educación y justicia. La Defensoría ha emitido recomendaciones dirigidas al Ministerio de Gobierno, la Dirección Nacional de Régimen Penitenciario, y los gobiernos municipales, sugiriendo la implementación de programas de reintegración social y medidas legislativas como la aprobación de brazaletes electrónicos para alternativas a la detención.
En Tarija, el informe detalla que hay 80 mujeres privadas de libertad, con 35 en Yacuiba y entre 10 y 11 en Bermejo. Sin embargo, se ha implementado una resolución para evitar el ingreso de más mujeres a estas cárceles, lo que ha provocado el traslado de algunas a Tarija, aumentando la vulnerabilidad y el alejamiento de sus familias.
Finalmente, la Defensoría ha resaltado que más del 50% de las mujeres encarceladas están involucradas en delitos relacionados con el tráfico de sustancias controladas, seguidos por delitos patrimoniales y crímenes graves como el asesinato e infanticidio. La urgente necesidad de mejorar las condiciones carcelarias y el cumplimiento de normas adecuadas es un llamado claro a las autoridades para tomar acciones inmediatas.
Vía: Sobre Mesa (Radio Luis de Fuentes)
