
El Coronel Willy Gareca, del Servicio Pasivo del Ejército de Bolivia, criticó duramente al gobierno del MAS, acusándolo de desinstitucionalizar varias ramas del poder estatal, incluyendo las Fuerzas Armadas.

Describió el evento del pasado 26 de junio como un supuesto «golpe de Estado» a las 3 de la tarde además de un acto ridículo, insinuando que fue una táctica orquestada por el gobierno para desviar la atención de las crecientes tensiones sociales y cumplir con los objetivos del Foro de São Paulo.
Gareca cuestionó la veracidad del golpe y acusó al gobierno de corromper la democracia. Además, enfatizó el deber constitucional de las Fuerzas Armadas de resguardar la seguridad y el desarrollo del país, garantizando la aplicación de la constitución.
