El concejal Daniel López denunció irregularidades graves en el programa de alimentación escolar, señalando que las magdalenas entregadas no cumplen con el peso establecido (40 g), ya que algunas solo pesan 26 g.


Tras presentar el caso a la Defensoría del Consumidor, se descubrió que la empresa proveedora utilizó un Número de Identificación Tributaria (NIT) falso, carece de registro del SENASAG, no tiene fecha de vencimiento y proporciona una dirección falsa en los empaques.
López advirtió que esto pone en riesgo la salud de los estudiantes, ya que los productos son falsificados y no se sabe bajo qué condiciones fueron elaborados.
Aunque el gobierno municipal ha suspendido temporalmente a la empresa, el concejal exige sanciones más severas e insta al ejecutivo municipal a unirse a acciones penales para evitar futuras irregularidades.
Además, anunció que revelará otros productos del desayuno escolar que tampoco cumplen con estándares de salubridad y calidad.

