Los economistas Lourdes Montero y Alberto Bonadona expresan su escepticismo sobre el papel del litio en la economía boliviana, señalando que la industria no será capaz de solventar los gastos estatales por sí sola y que las expectativas pueden decepcionar.

Montero lamenta la falta de certificaciones de las reservas de litio y afirma que no se esperan grandes efectos en la generación de empleos, el crecimiento del PIB o la reducción del déficit fiscal. Bonadona coincide en que los resultados reales se verán en un futuro cercano y advierte sobre la falta de garantías sobre la cantidad de litio disponible.
Ambos economistas recomiendan diversificar la economía y las exportaciones hacia otros sectores, como la agroindustria, para reducir la dependencia del litio y mitigar la incertidumbre económica en el país.
En medio de denuncias de corrupción y preocupaciones sobre la situación económica general, la población boliviana enfrenta una recesión silenciosa y una incertidumbre persistente, mientras busca alternativas para enfrentar la crisis económica actual.
Vía: La Razón