Marco Antonio Cardozo Jemio, abogado de los asambleístas departamentales del Pueblo Weenhayek, ha anunciado que se está presentando un proyecto de declaración ante la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija. Este proyecto tiene como objetivo permitir que el Pueblo Weenhayek utilice dicha declaración para iniciar un reclamo ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia por un conflicto internacional de biocidio que involucra a Argentina y Paraguay.

Según Cardozo Jemio, este conflicto se debe a la construcción de obras civiles e hídricas en Paraguay y Argentina que han interrumpido el flujo del río Pilcomayo, impidiendo que los sábalos remonten aguas arriba y provocando su muerte en grandes cantidades. Las mega estructuras construidas, como compuertas cerradas y terraplenes de más de cinco metros de altura, son físicamente intransitables para los sábalos, impidiendo su paso y provocando una situación de biocidio.
El abogado también mencionó la preocupación por los comentarios irresponsables de algunos técnicos bolivianos que atribuyeron la responsabilidad de la extinción de esta especie al pueblo indígena Weenhayek.
El abogado advirtió sobre las graves consecuencias que esta situación está teniendo para la subsistencia de los indígenas Weenhayek. La forma de vida de estos pueblos depende en gran medida de la pesca, y ahora se encuentran impedidos de realizar esta actividad, lo que podría generar migraciones y la desaparición de estos pueblos en la zona.

En cuanto a las acciones inmediatas, Cardozo Jemio señaló la necesidad de un pronunciamiento claro por parte de los políticos del departamento de Tarija, quienes tienen la obligación constitucional y legal de proteger los derechos humanos, especialmente de los sectores más vulnerables como los niños, las personas de la tercera edad y los pueblos indígenas originarios campesinos.