Los eurodiputados en Estrasburgo aprobaron un informe que insta a la Comisión Europea a establecer directrices comunes sobre la prostitución para todos los Estados miembros.

El informe propone despenalizar a los vendedores y criminalizar a los clientes y proxenetas. Argumenta que esta medida ayudará a abordar las implicaciones transfronterizas de la prostitución y la trata de personas con fines de explotación sexual.
Algunas extrabajadoras sexuales apoyan la propuesta, mientras que críticos, incluida la Coalición Europea por los Derechos y la Inclusión de las Trabajadoras del Sexo, la consideran «tendenciosa» y argumentan que conduce a una mayor clandestinidad y violencia.
Varias agencias de la ONU y organizaciones de derechos humanos también se oponen a penalizar la compra de sexo.
Fuente: Euronews