
El expresidente Evo Morales denunció que el Gobierno está ejecutando el «Plan Boquerón» con el objetivo de militarizar el país, una medida que, según él, comenzó con la presencia de soldados en las estaciones de gasolina. Morales afirmó que algunos comandantes se opusieron a esta medida y solicitaron una nota escrita para evitar responsabilidades en posibles represiones.

El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, desmintió las acusaciones de Morales, asegurando que el trabajo de las Fuerzas Armadas en apoyo a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) tiene como único objetivo controlar la venta de combustible y evitar el contrabando. Novillo enfatizó que este apoyo no tiene la intención de intimidar ni intervenir en movilizaciones.
Novillo aclaró que no existe ningún «Plan Boquerón» destinado a reprimir movilizaciones y que las Fuerzas Armadas no están para reprimir al pueblo. Indicó que las acusaciones de Morales son parte de una estrategia ya conocida para victimizarse y atacar al Gobierno. Según Novillo, similares tácticas fueron usadas en el pasado para acusarlo de militarizar el Trópico de Cochabamba.

Finalmente, el ministro reiteró que las Fuerzas Armadas siempre han estado junto al pueblo para cambiar el modelo económico y combatir el neoliberalismo, y nunca se movilizarán para apoyar candidaturas presidenciales ni para ir contra disposiciones constitucionales.
Vía: La Razón