
Roma, conocida por su rica historia y complejidad arquitectónica, también alberga un fascinante mundo subterráneo que va más allá de las célebres catacumbas. A medida que la ciudad se transforma, surgen oportunidades para explorar sus espacios ocultos, desde una estación de metro convertida en museo hasta el búnker de Mussolini y la misteriosa Ciudad del Agua. Este recorrido itinerante invita a los visitantes a descubrir las profundidades de la capital italiana, donde la historia y la modernidad se entrelazan en un paisaje de túneles, ruinas y relatos olvidados.

La capital italiana ha sido moldeada por diferentes épocas, desde el Imperio Romano hasta el fascismo, lo que ha dejado una huella indeleble en su infraestructura. Durante este viaje subterráneo, los exploradores pueden visitar el Vicus Caprarius, ubicado bajo la Fontana di Trevi, donde se encuentran vestigios de una antigua domus imperial y un castellum aquae, una cisterna que almacenaba agua de acueductos. Asimismo, la Cantera Romana de Appia Antica y la Via di San Paolo alla Regola ofrecen una visión de la vida en épocas pasadas, con túneles y almacenes que datan desde el siglo I.
Una de las paradas más impactantes del recorrido es la estación de metro C de San Giovanni, que revela la estratificación histórica del área y su rico patrimonio arqueológico. Además, el búnker de Mussolini en la Villa Torlonia permite a los visitantes asomarse a un periodo oscuro de la historia, complementado por exposiciones que evocan la Segunda Guerra Mundial. Estos espacios subterráneos no solo son testimonios del pasado, sino que también ofrecen una experiencia educativa única sobre la evolución de Roma a lo largo de los siglos.
En vísperas del Jubileo 2025, el interés por explorar el subsuelo romano se intensifica, con organizaciones como Sotterranei di Roma y Roma Segreta ofreciendo visitas guiadas a estos tesoros ocultos. A medida que la ciudad se enfrenta a nuevos desafíos, la exploración de su patrimonio subterráneo se convierte en una forma de reconectar con la rica historia y los múltiples estratos de la cultura romana, recordando que debajo de la superficie de la ciudad se encuentra un laberinto de historias por descubrir.
Vía: El País