El investigador Raúl Velásquez, de la Fundación Jubileo, informó sobre la significativa disminución de la renta hidrocarburífera en Bolivia y el uso ineficiente de los recursos generados.

Entre 2005 y 2023, la explotación de hidrocarburos produjo 45,000 millones de dólares en renta petrolera, de los cuales el 46% fue destinado a niveles subnacionales (gobernaciones, municipios y universidades), mientras que el resto se dirigió al nivel central.

A pesar de que YPFB recibió cerca de 7,000 millones de dólares en ganancias durante este periodo, la producción de gas cayó un 47% y la de hidrocarburos líquidos un 57%, reflejando problemas en la exploración y explotación.
Bolivia generó un total de 63,000 millones de dólares por ventas de hidrocarburos, de los cuales un 71% fue considerado renta después de descontar costos, y de esta, el 82% quedó para el Estado.

Tarija recibió aproximadamente 6,000 millones de dólares, un 13% del total nacional, pero no hay transparencia en el destino de estos fondos, lo que genera dudas sobre su uso tanto a nivel subnacional como nacional. La falta de claridad en la gestión de estos recursos es una de las principales interrogantes en el país.


