

Google ha presentado Willow, un chip cuántico que permite resolver en cinco minutos una tarea que un superordenador convencional tardaría cuatrillones de años en completar. Este avance, publicado en Nature, incluye innovaciones en corrección de errores, un desafío histórico de la computación cuántica. Según Harmut Neven, fundador del Quantum Artificial Intelligence Lab, Willow marca un punto de inflexión al reducir errores exponencialmente conforme se agrupan más cúbits, convirtiéndose en el primer sistema que se vuelve “más cuántico” a medida que crece.

La tecnología detrás de Willow aborda problemas críticos como los errores causados por perturbaciones físicas y radiación, que limitaban la capacidad de ejecutar operaciones de manera fiable. Con 105 cúbits, el chip ha demostrado su eficacia a través de pruebas de muestreo aleatorio de circuitos, confirmando que es aproximadamente el doble de eficiente que su predecesor, Sycamore. Este progreso sienta las bases para un futuro ordenador cuántico tolerante a fallos, capaz de revolucionar sectores como el descubrimiento de medicamentos y la energía de fusión nuclear.

En paralelo, IBM avanza con su propio desarrollo cuántico, destacando su chip Heron R2 y el software Qiskit, que optimiza la ejecución de algoritmos complejos con mayor estabilidad y velocidad. Por su parte, Microsoft y Atom Computing también se suman a la carrera cuántica, anunciando sistemas integrados con inteligencia artificial y computación en la nube. Estas iniciativas subrayan una competencia global por liderar la próxima revolución tecnológica.
Google asegura que Willow y sus avances en corrección de errores abren el camino hacia aplicaciones prácticas de la computación cuántica a gran escala. Aunque persisten desafíos técnicos, los expertos consideran que este progreso podría redefinir los límites de la tecnología y resolver problemas que hoy son inabordables para los sistemas clásicos.
Vía: El País, España