Pando enfrenta una crisis ambiental sin precedentes debido a incendios forestales que han devastado extensas áreas de la Amazonía, arrasando viviendas y afectando a aproximadamente 1,700 familias. En particular, el municipio de Puerto Gonzalo Moreno ha sido gravemente impactado, con comunidades como Portachuelo sufriendo la pérdida de casas y recursos vitales. Los residentes, que intentaron combatir las llamas con métodos rudimentarios, se sienten impotentes ante el avance del fuego, que alcanzó alturas de más de 20 metros y obligó a la evacuación de un centro de salud.

Erick Semi, dirigente de la comunidad, expresó la gravedad de la situación al buscar ayuda en Cobija, mientras su familia se quedaba sin hogar. La destrucción incluye la pérdida de 8,000 hectáreas de castaña y otros cultivos esenciales para la subsistencia. Semi hizo un llamado urgente a las autoridades para recibir asistencia, destacando que de las 21 comunidades del municipio, una decena ya ha sido afectada por el fuego incontrolable.

El alcalde en ejercicio, Jaime Fernando Chao, también se movilizó a la zona, enfrentando dificultades para acceder debido a las llamas que bloquean los caminos. Chao reportó que más de 500 familias han sido afectadas y que más de 1,000 hectáreas de bosques han sido consumidas. Urgió al gobierno a agilizar la ayuda humanitaria, ya que los pobladores enfrentan una grave crisis alimentaria y necesitan asistencia inmediata para sobrellevar la situación.
Mientras tanto, en otras regiones como Santa Cruz y Concepción, las comunidades también luchan contra el avance del fuego, que ha quemado miles de hectáreas y amenaza fuentes de agua cruciales. A pesar de los esfuerzos de bomberos voluntarios y del apoyo militar, la situación sigue siendo crítica. El viceministro de Defensa Civil informó que se han realizado operaciones de estimulación de nubes y combate aéreo para controlar los incendios, y se espera que las condiciones climáticas mejoren en los próximos días para facilitar la lucha contra las llamas.
Vía: El Deber