Tres fábricas financiadas por el Programa Solidario Comunal (Prosol) en las provincias Uriondo y Cercado están quedando inconclusas debido a la falta de cierre de las carpetas por parte de la Unidad del Prosol, a pesar de una inversión significativa de 2.5 millones de bolivianos.

La dirigente de la Organización de Mujeres «Juana Azurduy», Trinidad Constancio Alvarado, señala que la falta de voluntad política por parte de la gobernación ha llevado a que estas fábricas no puedan completarse, afectando a más de 2.500 familias que no reciben los beneficios del Prosol.
La dirigente explica que la falta de cierre de las carpetas se debe a la falta de contrapartes financieras comprometidas, tanto por parte de la gobernación como de otras entidades involucradas. Esto ha resultado en la paralización de proyectos como la fábrica de malla antigranizo, que requiere una contraparte que no se ha proporcionado. A pesar de que algunas fábricas tienen un avanzado estado de construcción y materia prima lista para su funcionamiento, la falta de cierre de las carpetas impide su finalización.
Se destaca la preocupación por la falta de fiscalización y gestión por parte de las autoridades correspondientes, incluyendo la Asamblea departamental, que no ha ejercido su función de supervisar y avanzar en la finalización de estos proyectos.
La dirigente hace un llamado a las autoridades pertinentes para que se comprometan con la finalización de estas fábricas, recordando que los campesinos han invertido su dinero del Prosol en estos proyectos y que es necesario un esfuerzo conjunto para evitar que queden incompletos.