El Congreso de la Ciudad de México detuvo un dictamen que proponía eliminar el delito de aborto del Código Penal, lo que generó divisiones tanto en el ámbito legislativo como dentro del movimiento feminista.

La iniciativa, impulsada por Morena, busca despenalizar el aborto sin importar el momento de la gestación, con el objetivo de evitar que las mujeres sean encarceladas por abortar. Aunque el dictamen fue aprobado en comisiones la semana pasada, el Congreso lo envió a revisión sin previo aviso, lo que ha generado incertidumbre entre sus impulsoras.

Desde la legalización del aborto en 2007 hasta las 12 semanas de gestación, las activistas y legisladoras como Ceci Vadillo, una de las promotoras de la medida, argumentan que sacar el aborto del Código Penal ayudaría a evitar la criminalización de las mujeres, especialmente las más pobres, que siguen siendo las más afectadas. Aunque el 80% de las mujeres que abortan en la capital lo hacen antes de las 12 semanas, las defensoras de la reforma también subrayan que algunas mujeres enfrentan obstáculos para acceder a los servicios a tiempo debido a situaciones como la violencia sexual o complicaciones médicas.
El debate ha dividido al propio movimiento feminista, ya que algunos sectores consideran que la despenalización total podría tener implicaciones éticas y jurídicas, mientras que otros, como Rebeca Ramos del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), defienden que la despenalización permitiría tratar el aborto como un tema de salud, no penal. Además, se menciona que la despenalización no implica la eliminación de regulaciones, sino solo la eliminación del aborto como un delito.
Sin embargo, sectores conservadores y organizaciones antiderechos se oponen a la despenalización total, argumentando que el derecho al aborto debe tener límites, como en el caso de Paola Zavala, quien propone ampliar las excepciones en lugar de eliminar completamente la criminalización. También hay preocupaciones sobre las consecuencias sociales y políticas de una medida de esta magnitud, especialmente en un contexto donde los grupos provida ganan fuerza. Las defensoras del aborto legal insisten en la importancia de tratar este tema como un derecho de salud integral para las mujeres, sin restricciones penales.
Vía: El País (España)

