Según datos de Eurostat, la inflación en la zona euro creció un 2,9% en diciembre, cerrando el año con un aumento del 0,5% respecto a noviembre. Los alimentos, alcohol y tabaco registraron la inflación más alta con un 6,1%, seguidos por servicios con un 4% y bienes industriales con un 2,5%.

El repunte de la subida de precios se ha debido principalmente a la menor caída del coste de la energía, principal motor de la inflación en los últimos años. Pero según los analistas, las tensiones geopolíticas podrían complicar la situación. «La situación de seguridad en Oriente Medio es un riesgo para los precios mundiales, y en particular para los precios mundiales del petróleo y de la energía en general», ha explicado Zsolt Darvas, del centro de ideas Bruegel.
La energía experimentó una caída del -6,7%, menor que en noviembre. Aunque aumentó respecto al mes anterior, la cifra sigue cercana al objetivo del Banco Central Europeo del 2% anual. Las tensiones geopolíticas, especialmente en Oriente Medio, podrían complicar la situación inflacionaria.
En los últimos días, los datos de otros países europeos han mostrado la misma tendencia. Tanto en Alemania como en Francia, las principales economías europeas, la inflación subió en diciembre y en el caso de España alcanzó un 3,3%.
Vía: Euronews