El Párroco de San Roque, Juan Vega, en colaboración con diversas instituciones, ha anunciado el emocionante lanzamiento de una nueva edición de la carrera ciclística «Doble Chaguaya». Este evento, que se ha convertido en una tradición en la localidad, se llevará a cabo los primeros días de septiembre, demostrando una vez más la unión entre el deporte, la fe y la comunidad.
El Sacerdote Juan Vega expresó su agradecimiento a la alcaldía municipal y a la familia Zamora por su compromiso y esfuerzos en la organización de esta significativa actividad. Lo que comenzó con un pequeño grupo de participantes ha crecido exponencialmente, atrayendo a más de mil competidores en la actualidad.

Competición internacional
El sacerdote también reveló que la competición ha alcanzado un carácter internacional, lo que plantea desafíos aún mayores. Con el objetivo de ampliar su alcance, se espera la participación de ciclistas no solo del interior del país, sino también de otras partes del mundo. Las condiciones están dadas para que la carrera continúe creciendo en su influencia y en el número de competidores.
La fecha de la competencia está programada para el sábado 9 de septiembre a las 8 de la mañana, con la partida bendecida por el sacerdote en un acto simbólico que simboliza la seguridad y el éxito de los ciclistas en su travesía.
Cuando se le cuestionó sobre la motivación detrás de la carrera, el Párroco indicó que, más allá de los premios, la fe y la devoción son los principales impulsos. Los competidores se reúnen con el propósito de confraternizar, compartir y vivir un día de regocijo y deporte en un ambiente espiritual.
Vega también mencionó la inclusión de mujeres en la competición, resaltando que ya están participando y que se espera que más talentos femeninos se sumen en el futuro. El evento no solo promueve la competencia, sino también la igualdad de género en el deporte.
El Párroco aprovechó la oportunidad para invitar a todos a unirse a las festividades de San Roque y Chaguaya, recordando que estas celebraciones no solo son ocasiones de regocijo, sino también momentos de reflexión y crecimiento espiritual.