La profesora Nita Farahany, experta en tecnología y ética, advierte que la privacidad del pensamiento está siendo amenazada debido a la recopilación de datos personales en redes sociales y aplicaciones. Aunque no existen máquinas que lean directamente nuestros pensamientos, los avances en neurotecnología y la recopilación masiva de datos permiten a las empresas comprender nuestras preferencias y deseos de manera precisa.

Sensores cerebrales, similares a los utilizados en relojes inteligentes, pueden capturar la actividad eléctrica del cerebro y analizar patrones para inferir emociones y pensamientos.
Farahany aboga por un equilibrio entre los beneficios y riesgos de la neurotecnología y la necesidad de proteger la privacidad del pensamiento. Señala que, en algunos casos, la neurotecnología puede mejorar la humanidad y salvar vidas, pero también plantea desafíos éticos y de privacidad.
Fuente: BBC