Melvy Ruiz, madre de tres hijas y periodista, ejemplifica la tenacidad maternal al enfrentar múltiples desafíos. Tras separarse del padre de sus hijas en 2017, Melvy contrajo COVID-19 en 2021, descubriendo luego que padecía cáncer pulmonar.

A pesar del miedo y la impotencia, se ha mantenido firme, trabajando incansablemente en varios empleos para mantener a su familia, demostrando que sus hijas son su principal motivación.

Amelia Solorzano transformó la adversidad en éxito empresarial. Separada y con tres hijos, inició un taller de costura que se convirtió en la empresa de ropa deportiva Patra. Superando desafíos como la crisis económica y la competencia desleal, Amelia atribuye su éxito a la creatividad, perseverancia y fe. Su motivación siempre ha sido el bienestar de sus hijos y su deseo de contribuir a la producción nacional.
Guadalupe, madre de tres jóvenes y abogada de la Defensoría del Pueblo en Santa Cruz, enfrentó un aneurisma cerebral que casi le cuesta la vida. Conocida como la «señora Milagro» en la Caja Nacional de Salud, se recuperó para seguir apoyando a su hija con parálisis cerebral y defender los derechos humanos. Su empatía y dedicación la destacan como una servidora pública comprometida con la justicia y el bienestar de los demás.
Marthi Gutiérrez, asambleísta departamental y madre soltera, fundó el grupo de apoyo Mamá Sol para ayudar a otras madres en situaciones similares. A través de su labor social y política, ha impulsado leyes y políticas públicas en beneficio de las madres solteras, demostrando que la política puede ser una herramienta para el servicio y la transformación social. Su experiencia personal la motiva a luchar por un futuro mejor para sus hijas y otras mujeres en situaciones vulnerables.
Vía: El Deber
